En exclusiva: Ignacio Serrano se refiere a situación del Teatro

Por Sicalixto
En mi vocación altruista he dejado esta tribuna a quien quiera tomarla. La edición pasada lo hice con mis amigos flaites, la cumalité de la pobla guatona de pan y Bálticas, o como les llama mi amigo el chorizo, las "Barticuáticas". Es bien fome ese guatón. Más fome que el viejo encargado de la municipalidad que con dos socios le sacó del pecho el cartel del M+TS (Movimiento Pro Teatro Serrano) al mismísimo Ignacio Serrano. Con cara de odio el viejo espetó de a murmuros rechinados, "cabros culiaos, no tienen na mejor que hacer...ah es que yo trabajo po, no como ustedes!!!" o algo así. Odioso el viejo, porque después supe que los M+TS se habían pedido el día libre, habían faltado a clase y que la gente que llegó al acto del M+TS con CQC andaba en la misma. Ahora, como el único con quien no pude hablar fue con Ignacio Serrano, protagonista del cuento, fui donde la señora Mayra, quien dispuso la tabla Ouija para entablar contacto con el prócer en el más allá. Desde ese lugar, el mismo a quien llaman He-Man, respondió: "Señor Sicalixto, no me extenderé tanto como sus amigos flaites. Debo decirle, primero que todo, que me carga el apodo de He-Man. Preferiría algo así como William Wallace. En cuanto al tema en cuestión, no me va ni me viene que me cuelguen cosas, siempre que sean cosas nobles. Con lo del Teatro al menos estaba mejor que los árboles i los postes, que parecen cualquier cosa con tanta huevada de Johnson's".
"En el mismo tema le cuento, que he visto este Teatro morir con mucha tristeza, así como el centro histórico de la ciudad. ¿Dónde está la casa de dos pisos de Juan Egaña? ¿Y la del padre de Carmen Yécora? Y ahora este alcalde quiere echar abajo hasta la Municipalidad ¡Imagínese! Mire, a mí nadie me cuenta cuentos. Yo he visto lo que aquí ha pasado. Siempre este pueblo tan fome que uno se termina yendo. Me pasó a mí, que muy joven me enlisté en el Ejército ¡Porque aquí no pasaba nada! No había futuro".
"Prosigo. Yo estuve para la inauguración del Teatro Serrano y para los años de gloria, después cuando lo tomó este señor apodado "El Turco", también. Ya para cuando se inauguró el Palace empezó su muerte i no ha variado en nada. Claro que ahí yo no veía tan bien porque me bajaron de altura unas pocas varas y las palomas me pasaban excretando sobre los ojos, porque vaya que me tienen pal hueveo las palomas ¡Las agarraría a espadazos!"
- Pero no me alegue don Ignacio, cuénteme qué le pareció lo del otro día
"Mire, le digo que la verdad que sí, me gustó. Tanta jente, las actrices dijes, los actores. Si me dieron ganas de que me devolvieran el cartel en el pecho, hubiera lucido bien. Verá usted que con tal intención enfilé hacia la oficina del Alcalde para entrar en su mente y hacer que me mandara poner el cartel de nuevo, pero no pude, había una fila enorme i me aburrí. Entonces me devolví sin cartel nomás. Pero te repito que me dio cólera porque estos de la municipalidad me lo sacaron i ni me preguntaron. Será cierto que ahora soy un monumento, pero alguna vez estuve vivo. Después me morí, harto joven, y ahora estoy en cualquier parte. A veces en Melipilla, en Valparaíso, en Puerto Montt, en el Callao, casi nunca en Iquique. En Melipilla le pusieron mi nombre a esta calle, al bello teatro, a una radio, al bar donde se van de copas tus amigos los flaites, a un club deportivo más malo que el natre, supe que a unas galletas también, a un montón de cosas, falta que saquen condones Serrano nomás. Ja ja ja ja ¿Se imagina? Podrían usar como lema "Para la Guerra y la Paz, condones Serrano duran más", ja ja ja. Pero bueno, poniéndonos serios, de todas las cosas que le nombré la única muerta, aparte de mí, es el Teatro. Así que muchachos, ustedes saben que la contienda es desigual, pero, ánimo y valor. Estas palabras se las escuché una vez a un muy buen amigo y hoy se las digo a ustedes. Un abrazo. Su coterráneo Ignacio Serrano".
